Nuestra experiencia se remonta a finales de los años 50, en la histórica fábrica Schulze Pollmann de Bolzano, donde Matteo Saccuman aprendió el oficio en todas sus fases, desde la construcción del mueble hasta la mecánica, el corazón del piano. Tras más de 15 años en la fábrica se establece por su cuenta junto al joven Claudio Favretto, hermano de su esposa, con un objetivo preciso: no construir pianos desde cero, sino devolver la vida a instrumentos de época, recuperados en Alemania, Francia e Inglaterra y restaurados en un garaje de Bolzano, donde nacía la magia. En 1978 ambos fundan Saccuman & Co.
Hoy, en la tercera generación, seguimos restaurando pianos con el mismo método artesanal.
El proceso de restauración. Cada piano se desmonta por completo. Cada componente se examina para decidir si se recupera, se repara o se sustituye por piezas originales, adaptadas o reconstruidas a mano cuando ya no se encuentran disponibles. Se inspeccionan y restauran el mueble, la tabla armónica y los puentes; el arpa de hierro fundido se repinta y se vuelve a instalar; se sustituyen fieltros, cuerdas y clavijas, incluidas las cuerdas entorchadas fabricadas a medida por nuestros artesanos respetando las dimensiones originales. La tensión total de las cuerdas supera las 16 toneladas, por lo que la comprobación estructural previa es esencial.
El teclado y la mecánica se revisan componente a componente —fieltros, pieles, muelles, ejes— hasta devolver a cada movimiento la respuesta de un piano nuevo. El mueble puede repintarse en el color original o a elección del cliente, brillante o satinado. La restauración concluye con la armonización y afinación final, la fase que da equilibrio a todo el trabajo realizado.